En el vasto y a menudo inabarcable océano de la historiografía española, existen obras que no solo narran el pasado, sino que dialogan con él, completando los vacíos que el tiempo y la desmemoria han dejado en nuestra conciencia colectiva. En 1946, Antonio Domínguez Ortiz nos legó Orto y ocaso de Sevilla, un texto fundamental para comprender la trayectoria vital de la capital hispalense. Hoy, casi ocho décadas después, el catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, Manuel Moreno Alonso, recoge ese testigo. Su nueva obra, titulada Ocaso y orto de Sevilla (Renacimiento, 2025), no es una mera secuela, sino una respuesta necesaria y una promesa cumplida: iluminar el momento exacto en que la antigua urbe imperial, herida de muerte en su comercio con las Indias, se erigió, paradójicamente, como el corazón palpitante de una nueva España.
La premisa del profesor Moreno Alonso es tan contundente como seductora: demostrar que entre el heroico levantamiento del Dos de Mayo en Madrid y la célebre convocatoria de las Cortes de Cádiz, existió un eslabón perdido crucial. Ese eslabón fue Sevilla. El autor nos invita a redescubrir una ciudad convertida en la capital política de facto de la España libre y de las Américas frente al invasor napoleónico.
El argumento central del libro se despliega en el convulso bienio de 1808 a 1810. Moreno Alonso identifica este periodo como el verdadero nacimiento de la Nación española moderna, un fenómeno político que surge, irónicamente, en paralelo al ocaso de la Sevilla monopolística del comercio indiano. La obra destaca con rigor cómo, tras la llamada «Revolución Santa» de mayo de 1808 y la constitución de la Junta Suprema bajo la presidencia de Francisco de Saavedra, la ciudad asumió las riendas de un Estado en descomposición. Fue desde el Real Alcázar y las calles sevillanas desde donde se orquestó la resistencia que hizo posible la victoria de Bailén y la posterior liberación temporal de Madrid.
Moreno Alonso, M. (2025). Ocaso y orto de Sevilla: Cuando Sevilla fue capital de España (1808-1810). Sevilla. Ediciones Espuela de Plata.